En este envío se incluyen varios temas de Arnaud, sugestivos e interesantes; por ejemplo, que el amor es la meta del sufrimiento… Hay uno, sin embargo, que me parece ineludible por la polémica que plantea en determinados ambientes católicos: los libros de la señora Vassula a que hace referencia Arnaud el día 25/08/94. Tengo que confesar algo importante al que lea esta pequeña introducción: creo en la Comunión de los santos que confesamos en el Credo y creo también que esta comunión se convierte, a veces, en Comunicación entre el Más Allá y el Más Acá con el permiso de Nuestro Señor.

Vassula Ryden nació en Egipto en 1942 y fue elegida por Jesús para trasmitir una serie de mensajes a partir del 28 de noviembre de 1985 hasta el 17 de enero de 2003, en los que busca sobre todo la unión de las Iglesias. Me refiero a esta obra porque Arnaud alude a ella en este envío y porque por ella se interesó la Congregación para la Doctrina de la Fe cuando la presidía el cardenal Ratzinguer, luego Benedicto XVI. En una BIENVENIDA introductoria cita Vassula algo que, según ella, le dictó el mismo Jesús: «Jesucristo me pidió que os dijera que quitaseis siempre mi nombre de los mensajes y lo sustituyerais por el vuestro». Esto, a mi juicio, es muy importante.

En el primer mensaje que se publica en su obra de 12 tomos, titulada «La verdadera Vida en Dios, Encuentros con Jesús», le dice éste, entre otras cosas: «Yo soy la Luz y resplandezco para que todos vean. No tengas miedo. Mi Senda es recta, Mi Senda te conducirá a Mí. Iré a tu encuentro y Me reconocerás, porque irradio Paz y Amor. Ven a Mí». ¿Es esto verosímil? Y a esta pregunta yo contestaría con otra, si me es permitido: ¿Y por qué no? Me declaro un ingenuo, pero pienso: «Si creo realmente en la Comunión de los santos, ¿qué inconveniente puede haber para que esos “santos” se comuniquen?» No solo no veo inconveniente, sino que, después de estudiar a fondo este tema, creo que es razonable pensar que estas comunicaciones recibidas por la Sra. Vassula son verosímiles y dignas de leerse con todo respeto.

Para terminar, me gustaría que comparaseis el modo de hablar de Jesús en estos mensajes y el modo de hablar de Arnaud y otros que conocemos, como Pierre, Roland, etc. Jesús habla «como quien tiene autoridad», los otros como «autorizados».

¡Buen día!

19/08/94

EL SUFRIMIENTO, CIRCUNCISIÓN DEL CORAZÓN

Desde el hombre que perdió la tierra amada
al esposo o la madre recordada,
todo sufrimiento es redentor,
todo sufrimiento es salvador.

De peldaño en peldaño,
incluso los menores sufrimientos,
por poco que el hombre recuerde
y se recoja en oración,
sin tener estas señales como solo anecdóticas,
pueden llevar a la Esperanza ultra-cósmica.

Ay, la vida es una copa de la que solo tocáis los bordes
ya que el dolor no ha quemado aun vuestro corazón;
¡y además, cuántas veces vuestros labios pusilánimes
se aparten de él demasiado deprisa!
y vuestros pasos cansados no siguen pronto a los de Cristo…
¿Por qué? Porque el sufrimiento, circuncisión del corazón,
encuentra entre vosotros anestesistas
de Cristo y del Dolor.

*

*   *

Pero cuando el sufrimiento encuentra a la Dama Esperanza,
entonces la inmensa nave mística
de las Arcadas Crísticas
acoge al hombre en el seno de la Dulce Presencia.

Arnaud.

25/08/94

LOS MENSAJES DE CRISTO A VASSULA[1]

EL HOMBRE BAJO LA HIGUERA

Papá, Mamina,

·Los mensajes de Vassula son sólidos porque proceden directamente de Jesús. No es por tanto extraño que, para muchos, este sea un camino inesperado y difícil; sin embargo para el tiempo futuro, no habrá otros. Así es como hay que dirigirse a Dios, es decir orar.

Pero se preguntan los hombres que buscan, ¿qué oración en este mundo que no se arrodilla ya a la sombra de Dios?

Habladles de Natanael bajo la higuera, o cómo ser reconocido por Jesús: “Natanael preguntó a Jesús: ¿Desde cuándo me conoces? Jesús responde:… te vi cuando estabas bajo la higuera” (Jn 1, 48).

El hombre bajo la higuera se alimenta de la Palabra de Dios, rico cáliz de tantos frutos, como el higo[2].

Jesús cuando concreta: “Antes de que Felipe te llamara” significa que El nos conoce directamente, personalmente, antes incluso de que nosotros lo sepamos. Así la mediación de Felipe, tiempo de maniobra completamente humana, sacerdotal por adelantado, por muy necesaria que sea, resulta insuficiente si no abre al conocimiento supremo: “Tú eres el hijo de Dios” (Jn 1, 49), fuente de todos los conocimientos. Conocer a Jesús y ser conocido por El: éste es el “Cielo abierto (Ap 19, 11).

·Los mensajes-oraciones”* dados a Vasula están destinados a abrir el Cielo. En cualquier ocasión, hablad de ellos, como lo hace Mamina en “Lien”[3] y como lo hará en el Congreso de la Esperanza[4].

Queridos, es normal que  soñéis con el Cielo. Nosotros solo soñamos con la tierra porque vosotros estáis en ella todavía…

Vuestro Arnaud.

2/09/94

EL AMOR, META DEL SUFRIMIENTO

LA ESPIRITUALIZACIÓN DEL CUERPO

Mis tiernos amores,

Una de vuestras amigas os ha prestado una obra[5] que Papá acaba de leer. ¡Pobre escritor perdido en sus meandros y alimentándose del odio a una Iglesia aborrecida!

Pero ¿cómo se puede hablar del amor y odiar al mismo tiempo? Odiar no es ya criticar, es destruir sin reconstruir.

·Esta amiga ¿se ha dado cuenta realmente  de todos los peligros de tal comportamiento cada vez más frecuente y que procede de un delirio del alma orgullosa que rechaza el Misterio y con él los dogmas más auténticos, puesto que son los más misteriosos?

Los dogmas son menos una invención de los hombres que un descubrimiento inspirado de las realidades sobrenaturales, como por ejemplo la de la Inmaculada Concepción, revelada a Bernardita al mismo tiempo que a la Institución.

·Este hombre, como cualquier hombre, debería más bien someterse al sufrimiento que a sus amores para descubrir el camino porque solo hay un sufrimiento, más o menos vivo y cruel, más o menos suyo, pero hay varios amores algunos de los cuales son tramposos.

Además, en el sufrimiento no se corre el riesgo de perderse: ¡uno se puede engañar con el amor, jamás con el sufrimiento! Si este hombre se sometiera por tanto al sufrimiento, trampolín de la exploración de las regiones superiores, si llegase hasta el polo magnético de la Fe, se acercaría a Dios y a Su Hijo y, comprendiendo el sufrimiento que supone la Encarnación por dicotomía[6] de amor, captaría ya los dos tercios de la ·

¡El Amor es la meta del sufrimiento, pero cuántos caminos nocivos se toman por miedo a sufrir y esto, incluso entre los buenos practicantes! Entre el espíritu y la carne, invierten el orden de los factores, subordinando el espíritu a la carne. Realizan así una carnelización de su fe: «Señor, dame salud, éxitos… ¡y por qué no, placer! En lugar de realizar la única preparación para el Reino de los Cielos que sea: una espiritualización del cuerpo, incluido con relación al Señor: “El que come mi carne…” que significa también el que va más allá de Su vida en la carne, Su vida histórica y terrestre para «comerLO* espiritualmente».

·El hombre que adquiere un saber por el sufrimiento jamás será ya solamente carne. En un mundo que no deja de tentarlo, no correrá el riesgo de convertirse en un ser con los sentidos alocados y cuyo corazón toma, poco a poco, de la piedra su frío porque los amores de «¡todo vale!»* secan como los vientos del desierto.

El autor, como todo hombre, se ha cruzado en su vida con el sufrimiento pasajero, pero era solo un rostro entrevisto y aún no el ocupante del estrato corazón y espíritu reunidos.

·Y que nadie crea que yo ignoro el amor y el sufrimiento: trece años de vida terrestre pueden bastar para el primero –y a veces incluso menos… En cuanto al segundo, es verdad que solo lo conocí al dejar la Tierra, en el desgarro filial. ¡Oh, si supierais lo que es vivir al otro lado de la puerta de la muerte, muy cerca, tan cerca y tan lejos de sus padres afligidos! Es sufrir dos veces, mil veces, y madurar de repente… Pero es también ser querido diez mil veces por la Virgen.

·Al autor de ese libro desesperado, yo ya lo había respondido en lo esencial en mi mensaje anterior. Un odio terrestre lo ciega y le impide ver el Cielo tal como es. Aquí, el «religioso»* no puede acceder al Conocimiento supremo: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios» (Jn 1, 49), exclama el discípulo: «Yo y el Padre somos uno» (Jn 10, 30), prosigue Cristo.

Es inútil polemizar mucho tiempo sobre este tema. Es mejor remitir a este hombre al Apocalipsis. Si Cristo no es Dios, esta «revelación»* es nula y no sucedida. Entonces, ya no brillará sobre los hombres «la estrella resplandeciente de la mañana» (Ap 22, 16) y la Esperanza, espejo de los Cielos, se apagará.

Queridos míos, un día, no sé cuándo, mis mensajes cesarán, sin conclusión, inacabados, como la humildad…

Arnaud.

10/09/94

LA GLORIA DE DIOS

Queridos míos,

¿Qué es “la Gloria de Dios”? La expresión os resulta casi incomprensible, pero percibís que no es ni la gloria de un rey ni la de un héroe, y que no tiene nada que ver con la fama o la notoriedad. Sería éste, misterio en el Misterio de dar crédito a los Proverbios: “Es la gloria de Dios ocultar las cosas…” (Prov 25, 2).

¿Qué sé yo personalmente de la Gloria de Dios? ¡No mucho, no más que una brizna de hierba que, de las aguas de Cielo, solo conocería el rocío de la mañana!

¿Hay que resignarse a la ignorancia? ¿Qué palabras, qué imágenes pueden acercarse a ella para describirla? ¡Ninguna!

La Gloria de Dios corre a través de los Salmos y dichos de los Profetas sin que nos revelen gran cosa: fuego, llamas, luces, se repiten sin cesar pero es muy poco…

Sin embargo Isaías propone una señal profética: “Aquel día, la raíz de Jesé que se alza como una señal para los pueblos, será buscada por las naciones y su casa se llamará la Gloria.” (Is 11, 10).

¿Por qué esto está tan lejos para vosotros de vuestra condición terrestre y para mí es tan difícil de traducir? ¡Porque la Gloria es el estado de Dios!

¿Hubo hombres que se acercaron a esta Gloria ya la Tierra? Abrahán; Moisés; Profetas; Juan Bautista; los Apóstoles: Pedro, Santiago y Juan; Pablo; Santos y Místicos y tantos y tantos desconocidos para vosotros “vieron también la Gloria de Jesús…

¿Pero cómo se puede, desde esta condición terrestre, si uno no es Moisés, Pablo, etc, tener conocimiento de ella, no por los ojos y los oídos, sino tener al menos acceso a algunas parcelas de la Gloria?

Con algunas buenas disposiciones de amor y una buena dosis de humildad y a través de la imitación de Jesucristo puesto que la Gloria de Cristo cuya restauración es la Resurrección, nos precede y nos arrastra.

La señal es la Cruz del Salvador que, por las gotas de su Sangre, señales y perlas de su Gloria sembradas en nuestro camino, nos guía hacia la morada de Eternidad.

Cristo se desprendió de la Gloria Infinita, salió de la escena resplandeciente para avanzar hacia nosotros y ofrecernos en Su Eucaristía el Himeneo[7] divino. La Gloria de Dios se convierte entonces en promesa de un futuro de Amor ya insertado en nuestro presente.

¿Conocéis una gloria terrestre que pueda pasar por la humildad? “…antes de la gloria, está la humildad”,, se lee en los Proverbios (Prov 15, 33) y el Bautista se hace eco: “Es necesario que El crezca y yo disminuya” (Jn 3, 33). Leed: si yo disminuyo, Él crece en mí y Su Gloria entrará en mi corazón abierto a la Vida Eterna.

Porque es de vuestra resurrección de la que se trata en la glorificación. En la noche de vuestra vida y en la mañana de vuestra resurrección, Dios os ofrecerá la visión de ella para daros gusto: “Esta noche sabréis que Dios os ha hecho salir del desierto (de vuestra vida) y, por la mañana, veréis la gloria de Yahvé” (Éx 16, 6-7). Pero creer, ¿es ya ver?

Yo imagino –¡y el poder de imaginación de un ser espiritual con relación a vosotros es comparable al de un telescopio con relación a unas gafas!–, yo imagino que las aguas gloriosas de la Bienaventuranza celeste, brillando generosamente sobre las almas llegadas a la cima…

Arnaud.

14/09/94

RECEPCIÓN DE MENSAJES (I)

EDICIÓN DEL LIBRO

Papá,

·La fe es un hilo firme y frágil mientras un hombre permanece inquieto en su propia fe. ¡No porque tú eres un canal ella está a salvo, muy al contrario! En efecto, tu fe y la escritura inspirada de los mensajes están relacionadas como un lago a una fuente que lo atravesase y es aquí donde existe un peligro complementario: si se contamina el lago, se remonta también a la fuente; ¡porque lo que no es posible con la naturaleza, lo es con el espíritu! Cualquier enfermedad de tu fe condenaría los mensajes porque su esencia es crística. Pero tranquilízate, yo no veo peligro inmediato, deseo únicamente que estés vigilante. Para esto reza más por la mañana y por la noche y ayuna, es decir prívate de ciertos placeres incluso pequeños, pero repite el ejercicio. El acostumbrarte al sacrificio facilitará en ti la humildad de comportamiento.

Si éste debe ser discreto, no es necesariamente silencioso, tú tienes que encontrar el justo medio.

Así, cuando te es difícil callarte, cállate, y cuando te es difícil hablar, habla; dicho de otra manera, sacrifica siempre la inclinación del momento o actúa en contra de lo que quieren imponerte: explícate si quieren cerrarte la boca y quédate mudo si quieren interrogarte.

Tú sabes que solo eres un elemento en la elección de Dios, solo una de las piezas, muy pequeña, de un conjunto.

Entérate de lo que Dios quiere y hazlo, ¡no importa el juicio!

·Solo tienes una misión: servirte de los medios que te son ofrecidos para mantener en alto la llama de la Esperanza hasta tu último suspiro. No te duermas en la idea de que los mensajes podrían acabar en poco tiempo, no hagas problema de esto. Ya he dicho que ignoro su fin, pero esto puede suceder tanto mañana como dentro de diez años. Suceda lo que suceda, opta por los diez años y prepárate para un largo recorrido. Si no puedes enfrentarte a todo, decídete a elegir la Esperanza más que el confort material que ofrece una buena situación profesional, y si se te presenta una oportunidad, aprovéchala sin dudar. Tus amigos del Cielo te ayudarán.

·A Mamina, no me dirijo en los mismos términos porque sufre más que tú, reza, y hace suficientes sacrificios; pero tiene que cuidar de su salud que es frágil. Todos debéis tener esto en cuenta.

Que esté tranquila: ¡el Congreso[8] irá muy bien y el libro[9] llegará a tiempo, justo a tiempo, porque las oposiciones ocultas a su edición son considerables!

Vuestro Arnaud, todo amor hacia vosotros.

23/09/94

EL ECO MÚLTIPLE DE LA PALABRA

«Dios ha dicho una cosa y yo he entendido dos…» (Sal 62, 12). ¡Milagro de la Palabra divina!

Es la ubicuidad de Dios: habla una vez y se Le oye dos veces, es decir muchas veces. ¿Por qué? ¡Para comprender mejor! Porque solo hay un Dios pero varios caminos que EL* solo prepara y propone al hombre que debe buscarlos, no como un ingeniero de caminos celestes, sino solo como un explorador atento, doblemente atento si es necesario.

¿Por qué profetas y mensajeros? Pues justamente para la reiteración, la repetición, con el fin de que nadie ignore; por necesidad, pero no sin riesgos: ¡por ejemplo, Mahoma y tantos otros!

Como una coral que emite incansablemente el eco de Su Palabra, Dios se descompone por nosotros y se recompone en nosotros. El es UN MÚLTIPLO* perfecto que, como el viento, canta en nosotros: una sola palabra dicha, varias escuchadas.

A vosotros, el no olvidar que vuestras insuficiencias espirituales provocan muchas escuchas: ¡uno recibe bien a Job y no a Jeremías, mientras a otro le sucede lo contrario!

 ¡En fin, sabed que todo el arte del Maligno consiste en haceros creer que él no existe y que Dios no dice nada!

¡Entonces algunas almas oyen dos veces, por las que no oyen ninguna!

Os abrazo, mis dos amados.

Arnaud.


[1] . Vassula: “Encuentros con Jesús: LA VERDADERA VIDA EN DIOS”, Ediciones EDIBESA, Madrid.

[2] . El higo no es un fruto, sino una copa de frutos: cada una de sus múltiples pepitas es un fruto salido de una flor minúscula colocada en el fondo de una copa cerrada  sobre sí misma.

[3] . “Lien”: la revista de M.D.E. Stella.

[4] . Ver el mensaje de Arnaud del 21/10/94.

[5] . «Qu’avez-vous faite de Dieu?» (Ed. Fixot) de Michel Benoit, quien, a los veintidós años y cuando tenía por delante una brillante carrera junto al biólogo Jacques Monod (ver tomo II, 28/07/91), eligió el camino de Dios y entró en un monasterio. Pero, después de más de veinte años de vida monástica, fue “despedido” (estas son sus palabras) por la Iglesia. Él manifestó su rebelión en diversas obras, entre ellas la que se cita.

[6] . dicotomía: del griego dikha, en dos partes. División, subdivisión.

Por amor a la humanidad que se perdía, Dios, arrancándose una parte de sí mismo, envió a su Hijo Jesucristo.

A través de las dos naturalezas de Jesucristo (divina y humana) se revela el Amor de Dios, que se divide para entregarse mejor.

[7] . En la mitología griega, himeneo (en griego “Ymenaios”, también llamado Himen, era un dios de las ceremonias del matrimonio, inspirador de las fiestas y canciones. Himeneo es también un género de poesía lírica griega cantada durante la procesión de la novia a la casa del novio en la que se apelaba al dios, en contraste con el epitalamio, que se cantaba en el umbral nupcial. [NdT])

[8] . Se trata del primer Congreso del Movimiento de la Esperanza Stella (14-15-16 de octubre de 1994).

[9] . Tomo II de “Hacia el Sol de Dios” cuya aparición , retrasada continuamente, solo pudo tener lugar unos días antes del Congreso

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