Hoy se incluyen tres comunicaciones de Arnaud, que vale la pena leer:

La primera, más amplia, trata expresamente de la reencarnación. Me parece que la puntuación no es correcta en el texto francés: no tiene sentido decir, por una parte, que “la reencarnación es una idea oro” y decir, por otra, que no ha encontrado a nadie que le haya dicho que vivió varias vidas en la carne. Me parece que el sentido correcto es éste: “la reencarnación es una idea; ahora bien, en las esferas crísticas no hay ideas, sólo realidades, verdades…” Preguntaré, no obstante, a sus padres cuál es la puntuación correcta.

La segunda comunicación habla de la vida terrestre como escuela del alma. Llaman la atención dos palabras: epicentro e hipocentro. Esto es hilar fino en un niño que hace apenas dos años que se fue. Sus papás no deben hacer de él el epicentro. Dios debe ser, para ellos y para todos, el hipocentro…

La tercera comunicación es sumamente actual. Se refiere a los mensajes tecnológicos, y dice algo muy importante: sin el amor, sin Dios, esos mensajes no valen nada… Me encanta, personalmente, escuchar de él lo que dice de mi amiga Monique Simonet: “Tiene el verdadero Amor”.

¡Buen día!

10/11/91 6 h 30

LA REENCARNACIÓN

Papá, Mamina,

Como tantos otros en este momento, os preguntáis sobre la realidad de la reencarnación. Movimientos de pensamiento, de religiones, de sectas hacen de ella el centro de su sistema, por eso encontraréis cada vez más seres que creerán en ella porque esta idea tiene éxito, como tiene éxito la posibilidad de volverse a casar muchas veces, sin trabas, sin coacciones, sin remordimientos: ¡la felicidad se encontrará un día en la cita de una de estas uniones!

Si la reencarnación es la vuelta a la carne de un ser espiritual anteriormente muerto, para vivir una nueva vida en la carne, eso no existe en nuestras esferas crísticas. Jamás he encontrado a un ser que me diga: «Yo he vivido varias vidas en la carne». Y por otra parte, ¿quién en la tierra ha encontrado realmente a un reencarnado?

La reencarnación es una idea, ahora bien en las esferas crísticas no hay ideas, sólo realidades, verdades a las que se llega más o menos fácilmente según el grado de evolución, desprendiéndose de ideas falsas, o mejor, no habiéndolas nunca tenido. Los ángeles no tienen ideas personales, subjetivas, manchables por el pecado y la muerte; ahora bien ellos son extraordinariamente inteligentes porque tienen el Conocimiento de Dios.

En las esferas no crísticas, no hay más reencarnados que aquí, sin embargo la idea florece y suscita la esperanza porque, al Cielo, se lleva uno sus ideas, lo mismo las falsas que las verdaderas. De estado en estado, de esfera en esfera, se las comprueba y la menor ascensión las limpia, pero sólo se rectifican con valentía, esfuerzo, lucidez, más o menos fácilmente según el sesgo espiritual que uno conserve. Así que si vuestra inteligencia terrestre era complicada, estaba atormentada, cargada de contradicciones, lo seguirá estando. Un ejemplo: la idea terrestre más falsa que existe es la no-creencia en la propia resurrección; pues bien, el colmo es ver en las primeras esferas a seres resucitados que no aceptan esta nueva realidad: ¡siguen arrastrando la idea de la no-resurrección! Read the rest of this entry »

El camino de la felicidad que Paqui propone es realista: hay que disfrutar de todo lo hermoso y lo bueno que tiene la vida, «no privarse de mirar una rosa porque su tallo tenga espinas». Coincide con todos los mensajeros del Más allá: no se trata de huir del mundo; se trata de ver las cosas de forma positiva. Paqui lo hace, además, con un acento de enorme cariño, llena de inocencia y de candor.

Pero no hay que quedarse en el lenguaje poético de este ser admirable. Hay que tratar de descubrir su hondura mística: «la felicidad se posee interiormente cuando uno sabe dejarla penetrar… y nada se desprecia para sentir los favores que Dios pone al alcance de cada uno». Y este otro pasaje admirable: «formamos parte de un todo, pero sólo nos convertimos en ese todo cuando somos dignos de hacerlo…» ¡Hay que leerla!

¡Buen día!

IV: EL CAMINO DE LA FELICIDAD (1)

ESPINAS… ROSAS

Hay que mirar la vida de frente, disfrutar todo lo que tiene de hermoso, de bueno, comprender su notable interés, ―la palabra no es  demasiado fuerte,― y asumir con valentía lo que tiene de malo; saber apartarse del mal, acercarse al bien; abrir los ojos a las maravillas que existen, cerrarlos a los horrores; oír las dulces y suaves armonías, cerrar los oídos a las bajezas; en la medida de lo posible y con moderación sobre todo, hacer el camino sin arañarse con las zarzas que se puedan evitar. Y en cuanto a lo inevitable, soportarlo sin acritud, sin gritos, sin rencor y sin lamentos amargos e inútiles.

No privarse de mirar a una rosa porque su tallo tiene espinas: todo está aquí. Meditad en algunas frases, ellas bastan para ayudaros, y responden a muchas preguntas que os hacéis, a los «por qué» que os hacen sufrir.

Nada debe dejaros indiferentes durante vuestro viaje terrestre; pasada la tormenta, disfrutad de las horas que siguen, de los olores después de la lluvia, de los colores del arco iris. Un arco iris: esto es lo que vuestros ojos del alma deben apreciar; y esos ojos, si los habituáis a ver, ven con mucha claridad.

¡Amigos, todo pasa, y pasa deprisa! Acercaos a todo lo que es hermoso y hace que el corazón esté si no alegre, sí al menos tranquilo. Pido a los egoístas que se reconozcan tal como son y que se esfuercen todos los días por olvidarse de sí mismos dándose más a los otros. Mirad a vuestro alrededor y no a vosotros mismos: así, amaréis mejor y daréis felicidad. No clavéis espinas en el corazón de vuestro prójimo: más tarde, os harían sangrar a su vez.

Yo os digo hasta pronto; mi alma aligerada, rodeada de rayos luminosos os habla de su confianza y su felicidad celeste. Amigos, si la travesía de la vida reserva pasos de mar de fondo, mantened con fuerza el timón. Para vosotros, el puerto es seguro, es Paqui, vuestra Paqui, quien os lo asegura. Read the rest of this entry »

¿Por qué creo interesante dar a conocer este libro del P. François Brune? Si tuviera que responder brevemente, diría que porque se sale del intelectualismo de la Teología Occidental y nos lleva a un plano más allá del racionalismo: para hablar de Dios, hay que gustar a Dios; la Teología no puede ni debe ser una ciencia, etc.

¿Y dónde encaja este libro dentro del marco en que se desenvuelve Aquí-Allá? Veamos:

En las comunicaciones mensuales de Aquí-Allá existen varias secciones. La primera sección, que hemos llamado “Los muertos nos hablan”, creo que se nos queda ya corta. Habría que darla una dimensión más amplia, por ejemplo “El Más allá se manifiesta”, para poder incluir los modos como Dios se ha manifestado y se manifiesta en la Historia, las comunicaciones de los muertos, las pruebas de la existencia del Más allá que se nos dan, las irrupciones del Más allá…

La segunda sección de las comunicaciones, que llamamos “Los vivos opinan sobre los muertos”, también debería ampliarse más. Y es aquí donde encajaría perfectamente este libro. En realidad, es una reflexión sobre la unión con Dios, lo que Jesús vino a enseñarnos a vivir. Pero, ojo, es un libro de Teología y no se lee como una novela. Hay que leerlo despacio, tratar de entender la línea fundamental que propone: en Antropología, en Los verdaderos medios para acercarse a Dios…Al que le guste profundizar, le va a encantar.

¡Buen día!

¡OH! ¿QUÉ HEMOS HECHO CON SU AMOR? (3)

I. EL CRISTO LLEGADO DEL ORIENTE

I.1. INTRODUCCIÓN A LA ESPIRITUALIDAD DE LA IGLESIA DE ORIENTE (continuación)

I.1.II. Antropología

En el punto en que nos encontramos, tal vez el lector se sienta intranquilo y se pregunte qué posibilidad le queda al hombre para comunicarse con su Dios en tales perspectivas. Acabamos de concretar un poco cuál es el orden de existencia de Dios. Necesitamos aún, para poder responder a esta cuestión, describir en primer lugar brevemente cómo se representa al hombre el pensamiento oriental. Sólo después podremos comprender mejor cuáles son las posibles relaciones entre Dios y el hombre.

Tengo que prevenir enseguida al lector que sobre este punto parece haber en la tradición oriental dos corrientes que la representan, una más teológica, también más sistemática, otra extraída más directamente de la experiencia espiritual, sin ninguna reinterpretación. Como la segunda no parece sin embargo que pueda reducirse a la primera, infinitamente más clara, sólo ésta resumiré aquí.

A los tres órdenes que acabamos de describir, responden, en los teólogos orientales, tres elementos constitutivos de la naturaleza humana:

─ El cuerpo, que responde al mundo material, con su propio modo de conocimiento: los sentidos.

─ El «corazón» en el sentido bíblico, concebido como la sede de la inteligencia y de los sentimientos y que se corresponde bastante con lo que hoy llamamos, en el vocabulario grecorromano, «el alma» en el sentido psicológico, incluyendo a la vez la vida afectiva y mental. Encontramos indiferentemente los dos términos, «corazón» y «alma», en la tradición oriental, según que los autores tomen más su vocabulario del mundo semítico o del mundo grecolatino. Este segundo elemento se corresponde con el mundo psico-intelectual. Read the rest of this entry »

Hay intuiciones en Roland que nos llevan directamente hacia el «Todo»: “Reducidos a vosotros mismos, no sois nada; sólo existís en función del «Todo»…”?

Pero, ¿cómo encontrar ese «Todo»? Deepar Chopra nos abre pistas:

Temes profundamente una crisis en tu vida personal, pero cuando ésta llega, experimentas una calma repentina. Se está revelando el espíritu a través de la conciencia en reposo.

Un extraño te hace sentir un súbito arrebato de amor. Se está revelando el espíritu a través de la respuesta visionaria.

Miras al cielo y tienes un sentimiento de espacio infinito. Se está revelando el espíritu a través de la unidad.

Un niño o un jovencito te mira a los ojos y por un instante crees que una vieja alma te está mirando. Se te está revelando el espíritu a través de la intuición…

(Deepar Chopra, “Conocer a Dios, el viaje hacia el misterio de los misterios”, p. 38)

¡Buen día!

6 de junio de 1949. Mañana.

El orden espiritual es tan importante como la entereza espiritual. La entereza es una virtud exterior; el orden, una virtud interior.

Tienes que elegir interiormente tu orientación. Los largos trayectos sólo se recorren por etapas y, lo que más os retrasa, es el desorden. Os deja a merced del impulso. Los objetos se amontonan confusamente uno sobre otro y se ocultan. De la misma manera, los pensamientos confusos se ocultan unos a otros. La subida hacia Dios lleva consigo un método, una disposición, una disciplina.

8 de junio de 1949.

Mamá, vas a ir de sorpresa en sorpresa: se preparan para ti acontecimientos que ni siquiera sospechas.

El azúcar va a salir de la fruta. Yo lleno de savia el tallo que une tu alma con el cielo. Vas a ser puesta en contacto con las electricidades sobrenaturales. Estoy preparando muchas cosas para ti, mi mamá.

9 de junio de 1949. Mañana.

A las seis de la mañana, una paloma ha venido a susurrar dos veces en mi balcón; me quedo muy emocionada, porque su sonido era extraño.

(Ver la comunicación del 8 de junio).

― Roland, ¿puedo considerar una señal el paso de esta paloma por mi balcón? Read the rest of this entry »

¿Por qué la traducción de este libro? Porque, desde el punto de vista de su autor, la teología de la Iglesia de Occidente, comenzando por san Agustín y santo Tomás de Aquino, nos ha llevado a un terreno absolutamente árido y seco donde no florece ni una flor. Esto le llevó al P. Brune a estudiar la Teología de la Iglesia de Oriente, lo que equivale a decir su espiritualidad, porque, como puede leerse en esta introducción,  en la tradición oriental no hay distinción entre «teología» y «espiritualidad».

Me permito animar a leer con atención las traducciones que vayan apareciendo de esta obra estupenda del P. Brune. Lo hago porque no es fácil leer y entender algunas de las cosas que aquí se dicen. Requieren atención y esfuerzo. Por ejemplo, para  comprender por qué el primer punto de esta Introducción trata de lo Creado y lo increado. Es algo fundamental, sin embargo, para comprender la distinción entre la teología que se hace en Occidente y la que se hace en Oriente.

Sí estoy seguro de una cosa: el estudio de esta obra nos hará comprender que, más allá de abstracciones e ideas, está el Amor de Dios. Dios, como dice François en esta introducción, se hace en nosotros no sólo el objeto amado y conocido, sino también el medio mismo a través del cual lo amamos y lo conocemos.

¡Buena lectura y buen día!

¡OH! ¿QUÉ HEMOS HECHO CON SU AMOR? (2)

I. EL CRISTO LLEGADO DEL ORIENTE

I.1. INTRODUCCIÓN A LA ESPIRITUALIDAD DE LA IGLESIA DE ORIENTE (inicio)

Presentación

Este texto es mi primera producción teológica. Me lo había pedido en un principio la revista jesuítica «Christus». Pero cuando el director de la misma vio lo que decía, me explicó un tanto confuso que no podía publicarlo porque, en mi exposición, tomaba continuamente partido por la posición teológica de los ortodoxos frente a la teología tradicional dominante de la Iglesia latina. Sin embargo, en este artículo, no hacía comparación sistemática entre las dos corrientes teológicas. No planteaba ninguna polémica. Pero es verdad que, para todos los eventuales lectores que conocían la tradición latina, la oposición era clara. La única exposición de una tradición profundamente cristiana, pero distinta de la línea oficial, fue considerada intolerable. ¿Tal vez precisamente por demasiado cristiana?

Fue finalmente en el Messager de l’Exarchat du Patriarche Russe en Europe Occidentale donde mi artículo fue publicado, en el Nº 42-43 de abril-septiembre de 1963. He aquí cómo lo presentaba la redacción de esta revista:

«Nos sentimos felices de publicar el artículo sobre la espiritualidad ortodoxa de nuestro amigo, el R. Padre F. B., teólogo católico romano, aunque tenemos ciertas reservas respecto a ciertas afirmaciones del autor. Pero se trataría más bien de expresiones que de fondo. Esperamos que el interesante estudio del Padre B. contribuya a un mejor conocimiento y comprensión de la espiritualidad ortodoxa entre nuestros hermanos católicos romanos y los occidentales en general.» Read the rest of this entry »

Estas son algunas de las muchas frases de este envío que me parecen dignas de recordar: «estáis tan integrados en el universo como un árbol o una planta»; «formáis parte del Todo: sois el insecto, el azul, el agua, lo eterno»;  «la tristeza de los hombres viene de no observar en ellos las brechas celestes de donde llegará su liberación»…

Nótese la sintonía entre estos textos y la descripción de “Transpersonal” que da Frances Vaughan: «”Transpersonal” significa literalmente más allá de la persona… la psicología transpersonal afirma la posibilidad de totalidad y autotrascendencia… Una visión transpersonal de las relaciones humanas reconoce que existimos impregnados en un tejido de relaciones mutuamente condicionadas entre sí y el entorno natural» (Cr. La evolución de la conciencia, p. 27).

La psicología transpersonal nos ayuda a comprender ciertas ideas de Roland!

¡Buen día!

17 de mayo de 1949. Royaumont, mañana.

Mamá, identificarse con la naturaleza es abrir un nuevo círculo.

Vivir el desvanecimiento del yo hasta no ser sino el canto de la curruca o el vuelo de la golondrina, es ya el capullo que se resquebraja para permitir que los vapores del alma se escapen del cuerpo.

En esos instantes, las bestias del bosque no sienten ya ningún miedo de acercarse a vosotros porque sois entonces tan impersonales y estáis tan integrados en el universo como un árbol o una planta.

Vuestros límites se han venido abajo; formáis parte del «Todo», sois el insecto, sois el azul, sois el agua, sois lo eterno.

18 de mayo de 1949. Mañana. Royaumont.

Mamá, piensa que la tierra es un lugar de pruebas, y que los que viven poco tiempo son privilegiados.

Si dejaseis de vivir en función de los hombres, si dejaseis de equilibrar vuestros deseos en las ventajas humanas, se desplazaría el criterio de vuestra felicidad, y el olor respirado de la glicina tendría un valor para vuestra alma.

Algunos arrebatos provocados por lo imponderable, hunden más eficazmente vuestras raíces que los placeres concretos. Dedicaos a morir a vosotros mismos por sucesivas afinaciones; llegaréis así a captar el hilo fino que os es lanzado por los ángeles. Sed tan ligeros como las libélulas, si no se romperá el vínculo celeste.

Pobre mamá, sé perfectamente que nunca estás donde está tu cuerpo, sino sólo allí donde te lleva tu pensamiento, allí donde amas, es decir conmigo.

18 de mayo de 1949. Noche.

Mamá, tienes que comprender por qué la ausencia crea el dolor. La presencia es la vida observada no sólo a través de la propia personalidad, sino a través de la personalidad de quien la mira con él. Read the rest of this entry »

“¡OH! ¿QUÉ HEMOS HECHO CON SU AMOR?”
Título original: “HELAS! Qu’avons nous fait de son Amour?”
Autor: François Brune
Editorial: SARL JMG Éditions, 2009
Traducción: Alfredo Camarero Gil

Éste es el nuevo libro del P. François Brune  cuya lectura iniciamos hoy. Hace  ya tiempo que me envió una primera copia y ahora me ha enviado el libro definitivo. En su interesante introducción nos explica lo que le ha llevado a escribirlo. ¡No tiene desperdicio!

Da la impresión de que trata de dar respuesta a una serie de preguntas que nos hacemos todos los cristianos concientes: ¿Dónde está la raíz de la escandalosa división de las Iglesias? ¿Cómo se justifican determinadas reglas de conducta que esas Iglesias imponen a los fieles y que no tienen ninguna justificación en los Evangelios? ¿A qué se debe el actual naufragio de la Iglesia? ¿Por qué la Iglesia de Occidente perdió muy pronto el sentido de la Encarnación de Dios? ¿Por qué hay teólogos que niegan lo esencial de la fe: la divinidad de Cristo? ¿Por qué interpretan como puramente simbólica su Resurrección? ¿Está la solución al actual problema de la Iglesia Católica en una vuelta a San Agustín, a Santo Tomás de Aquino, a la Iglesia del Papa cuando era niño? ¿Qué significa, por otra parte, la actual efervescencia de espiritualidades orientales?

El P. François Brune busca las respuestas en este libro…

¡Buen día!

“¡OH! ¿QUÉ HEMOS HECHO CON SU AMOR?” (1)

Por qué tenía que escribir este libro

«¡Ay de mí si no evangelizare!» exclamaba san Pablo (I Cor. 9, 16). Pero hay algo tal vez tan grave como no predicar el Evangelio. Es predicar un Evangelio falseado, un anti-Evangelio. Desgraciadamente, la Iglesia lo ha hecho demasiadas veces, comenzando muy pronto por las divisiones en Iglesias rivales. Después, en ciertas épocas, con la corrupción moral de su clero, sus riquezas acumuladas en el curso de los siglos cuando los «príncipes de la Iglesia» vivían rodeados de una corte como los señores de este mundo, sus ceremonias fastuosas en abierta contradicción con la pobreza evangélica, sus abusos de poder hasta los tribunales de la Inquisición y las hogueras… Pero esto, todo le mundo lo sabe. No necesito detenerme en ello.

Los fieles se dan también perfecta cuenta de que esas Iglesias han inventado, a veces, reglas de conducta, exigencias morales, observancias, de las que no se halla en los Evangelios la menor justificación. Se da con frecuencia una dominación sobre las conciencias, ejercida en nombre de Dios, absolutamente insoportable, una culpabilización permanente que ha hecho terribles estragos hasta el nivel subconsciente de generaciones enteras, y ha alejado de Dios a mucha gente de buena voluntad. Pero también de esto han escrito ya otros (ver también muy recientemente Le Christ philosophe de Frédéric Lenoir, éd. Plon, 2007).

El gran público se da cuenta también, a veces confusamente, de que las controversias teológicas que están en el origen de tantas condenas, responden a veces a matices mínimos de vocabulario que nunca debieron llevar a guerras atroces, ni siquiera a incomprensiones, rivalidades, luchas de influencia interminables. Esta división de las Iglesias es un escándalo permanente, una verdadera traición al mensaje de amor de la vida y de la muerte de Cristo.

El resultado es que nuestras Instituciones, por venerables que sean, envejecen malamente. Nuestras Iglesias no interesan al gran público y, sobre todo, son incapaces de atraer a los jóvenes de forma duradera. Por supuesto, hay grandes concentraciones en las Jornadas Mundiales de la Juventud y todavía más, tal vez, las concentraciones organizadas por la comunidad de Taizé. Pero, acabada la fiesta, cuando deben encontrar el mismo impulso en sus comunidades, parroquias o capellanías, se sienten poco a poco ahogados por las costumbres, las tradiciones… las prohibiciones. Read the rest of this entry »

Me parecen dignas de mención dos cosas. Por una parte, la alusión a abrirse al perfume del amor divino y a la luz para atravesar las brumas… Por otra, las señales que envía a su madre: ruidos en la puerta de Roland, ruidos de los insectos, círculos de golondrinas.

27 de abril de 1949. Noche.

Mamá, el amor divino debe derramarse sobre ti como se derrama el perfume sobre un racimo de glicina [*].

Mamá, yo trabajo para darte una nueva prueba de nuestros esfuerzos comunes.

[*] Glicina: planta arbórea, de hasta 20 metros de longitud, con inflorescencias en forma de racimos colgantes (NdT).

29 de abril de 1949.

Imagina que yo estoy detrás de una densa nube y que tu alma es el sol; que este sol tiene como meta atravesar las brumas opacas que nos separan.

Sé radiante para disipar el mal tiempo que hay entre nosotros.

El gris de los días de invierno es a veces atravesado por un rayo de sol, de ti depende el invertir este fenómeno y decirte: de mí depende el hacer que surja el azul.

1º de mayo de 1949. Mañana.

Hace tres años, aún nos quedaba un día de vida juntos; un día para compartir la existencia de la tierra; un día para mirarnos. Yo estaba en el umbral del reino donde los seres se transfiguran, estaba en la víspera de mi resurrección.

El mundo se tambaleaba en mí. Ya me había dado cuenta de que te dejaba, puesto que te hablaba de nuestra separación. Sólo tenía fuerza para pensar en ti, porque todo se altera en el momento de la muerte excepto el sentimiento de amor, porque el amor divino ya se agita en nosotros.

Ve… ve rápidamente hacia Dios…

Esta frase no tiene continuación, no puedo escribir más. Read the rest of this entry »

Siempre la misma aspiración: entrar en las esferas blancas, de donde poder sacar las fuerzas necesarias para no dejarse arrastrar a acciones dudosas o perjudiciales.

Para ello: Lograr los beneficios de la meditación, adentrándose en el jardín secreto donde descansar…

Dejar que la luz nos penetre y nos ayude a aceptar las cruces en el cumplimiento de nuestras obligaciones ordinarias…

Pedir a Dios que escuche nuestras aspiraciones puras, ponernos enteramente en sus manos…

¡Buen día!

III – LAS VIRTUDES (5)

BENEFICIOS DE LA MEDITACIÓN

Los humanos no se recogen lo suficiente, y la meditación, por corta que sea, los elevaría sin embargo y los sumergiría en los planos más luminosos en los que podrían sacar las fuerzas necesarias para luchar y no dejarse arrastrar a acciones dudosas y perjudiciales, que hacen pesado su corazón con penas y remordimientos.

Tu visión de esta noche te ha llevado a esferas muy blancas en las que sólo veías fluidos limpios y flores de un blanco único y trasparente. Estas esferas tan puras son esas a las que nosotros venimos a refrescarnos, a recuperar fuerzas después de haberlas dejado junto a seres que las necesitaban especialmente y a los que nos sentimos felices de ayudar con nuestras luces.

En la tierra deberíais adentraros también con la mayor frecuencia posible en vuestro jardín secreto, tomar allí el descanso, las fuerzas necesarias para hacer menos dolorosos los contactos de la vida diaria, menos duras y más claras las mil preocupaciones. Observad estas preocupaciones, qué importancia permitís que tengan en vuestros hogares, qué honor las concedéis; ¡son reinas! Sin exagerar ni en uno ni en otro sentido, lo que sería una falta de equilibrio, no os dejéis invadir por esas pequeñas naderías que os abruman, por esos pequeños monigotes que obstruyen la belleza de vuestra tarea. Dad a las cosas el valor que tienen, no más. Luchad, por supuesto, en los momentos difíciles, pero no construyáis quiméricas montañas cuando los deliciosos valles son suficientes para alegrar el camino.

La vida tiene, sí, momentos crueles, necesarios, indispensables, puesto que es por el sufrimiento, desgraciadamente, como el alma se eleva y comprende. Pero gozad plenamente de las horas dulces, necesarias también, puesto que Dios las envía… Muchos seres, diréis, no conocen esas horas. ¿Qué sabéis vosotros? Y además, si tenéis razón, pensad que esos atormentados, que esos desgraciados trabajan y mejoran. Nadie conoce el pacto establecido entre el alma y Dios, y no podemos juzgar. Lo que podemos afirmar es que Dios, siendo infinitamente bueno, infinitamente justo, no puede sin motivo abrumar a su criatura, inclinarla bajo un yugo injusto e inútil. Los dramas, las catástrofes tienen un desenlace que nosotros sólo raramente conocemos, pero siempre es justo y para el bien de las almas. Recordad que todo se paga, tanto el bien como el mal. Read the rest of this entry »

Sugiero descubrir un cierto Más allá en los dos temas de que habla Paqui. En la Línea de conducta, nos invita, como diría Enrique, el autor de Una aproximación personal a Jesús de Nazaret, a trascender nuestra conciencia egoica: «apartar del espíritu los temas que puedan servir para la venganza y el dolor…» y a identificarnos con lo transpersonal: «poner el corazón al servicio de Dios…»

El trabajo es una oración, se dice en la segunda comunicación. El trabajo puede ser duro y quedarse uno en esa dureza, del tipo que sea, lamiendo las propias heridas y sin trascender el propio yo. O puede ofrecerse a Dios en una plegaria. Si así se hace, el fruto de lo penoso del trabajo «se difunde en ondas bienhechoras sobre las almas que sufren…»

Paqui, con su enorme humildad, me parece una invitación constante a superar el yo egoico y a ir logrando la conciencia unitaria con Dios desde la vida concreta.

¡Buen día!

III – LAS VIRTUDES (4)

LÍNEA DE CONDUCTA

Nadie es dueño absoluto de su espíritu, a veces de sus actos, e incluso de su corazón. Esto es verdad, pero uno se puede alejar de los malos ambientes y refugiarse en la verdad, en la belleza, en la pureza; el mal tendrá así mayores problemas y dificultades para rozaros y penetrar en vosotros. Convertíos en vuestros corazones, llorad, amad, no en el aislamiento del egoísmo y del orgullo, sino en el perdón, la generosidad y el amor. Seguid a Jesús, nuestro amigo en la alegría y en el dolor. Y para esto, procuremos trazar una línea de conducta.

No comenzar el día sin elevar el pensamiento, el alma, hacia el firmemente.

Poner el corazón al servicio de Dios.

Apartar del espíritu los temas que puedan servir para la venganza o el rencor.

Comenzar la jornada con nuevas ideas, al margen de esas naderías a las que nuestros pobres sentidos humanos dan tanta importancia y que turban y dificultan los impulsos de nuestros corazones dispuestos al perdón.

Mirar con serenidad la tarea a realizar.

Dar nuestro tiempo, en la medida de lo posible, a todos los que pueda serles útil.

Sonreíd al día que comienza y amaos aún más que la víspera. Read the rest of this entry »

 

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