Fantástico tratado de medicina el que nos ofrece hoy el profesor Dutheil. Además, es un tratado actualizado, centrado en los temas más importantes: las infecciones, el cáncer, el SIDA, las alergias … el estrés.
En todo el texto, fácil de leer y de entender aunque se empleen en él algunos términos técnicos, sobrevuela la queja del autor sobre la cortedad de miras de la ciencia actual y la insuficiencia de nuestro conocimiento. Como él mismo dice hablando del cáncer: “…las palabras disimulan apenas nuestra ignorancia…”
Y en todo el texto flota también ese deseo que el profesor Dutheil siente por hacernos llegar cuanto antes a conocer otra medicina, una medicina distinta a la que aquí nos resume, una medicina que no olvide los “campos de información” de los que nos habló en los capítulos anteriores y que nuestra medicina actual ignora casi por completo.
Pero para llegar a eso deberemos esperar al siguiente capítulo, en el que nos empezará a hablar de “otras medicinas”, de la acupuntura, de la homeopatía, ..
Mientras tanto, empapémonos de ciencia, sí, pero no como meras esponjas, sino como seres pensantes que somos, tratando de conocer nuestra propia opinión sobre lo que leemos. ¿Lo conseguiremos?
CAPÍTULO VI
Balance sobre la medicina actual
No pretendemos en este capítulo dibujar un panorama completo de la medicina en 1992, ni por supuesto hacer un tratado de patología o de terapéutica.
Nuestro objetivo es dar una idea de las notables adquisiciones de la medicina desde hace cuarenta años. Por eso expondremos algunas ideas-fuerza sobre sus distintos sectores: infecciones bacteriológicas y arsenal antibiótico, enfermedades virales, enfermedades metabólicas y endocrinas, enfermedades cardiovasculares, oncología con el problema del cáncer y del SIDA, hematología, inmunología y la cuestión de la alergia.
Existen diversas maneras de clasificar las distintas enfermedades o síndromes. Desde 1930, es clásico distinguir las enfermedades orgánicas y las enfermedades funcionales.
Las enfermedades orgánicas
La enfermedad orgánica se caracteriza por una lesión, sea anatómica, sea anatomopatológica, es decir, visible solamente por el examen al microscopio de un corte de tejido que se supone patológico.
La anatomía patológica ha catalogado así a un gran número de categorías de lesiones que se manifiestan a nivel de los tejidos o de la célula.
Si le lesión anatómica es visible macroscópicamente, se tratará, por ejemplo, de un nicho, imagen radiológica de una úlcera del estómago, o de una laguna, imagen radiológica de un cáncer de estómago. Estas lesiones pueden ser irreversibles en la medida en que, incluso si hay curación, el tejido cicatrizado quedará esclerosado.
En ciertos casos, las lesiones serán reversibles y después de la curación se dirá que ha habido «restitutio ad integrum».
Las enfermedades funcionales
Las enfermedades funcionales se manifiestan a través de cierto número de trastornos experimentados por el sujeto, eventualmente con cambios de las constantes biológicas y de la tensión arterial (hipertensión). Pero, contrariamente a lo que se produce en las enfermedades orgánicas, es imposible poner en evidencia cualquier lesión anatómica, incluso con investigaciones minuciosas. Leer el resto de esta entrada »
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